Entradas

Libro # 2 Serie de Pequeñas Crónicas y Relatos Intranscendentes SOLILOQUIOS EN LA MECEDORA Durante algo más de medio siglo ha permanecido sentada en la mecedora al lado de la puerta que comunica su alcoba con el patio trasero, al que no llegan los rayos del sol gracias a una tupida red de bejucos y hojas de enredaderas, flores de verano amarillas, rojas y blancas; hojas de granadilla con sus campanas violeta y una de espinaca, que forman un cielo raso refrescante. Allí ha esperado en vano, primero porque ya no recuerda cómo empezó el asunto y después porque medio siglo es mucho tiempo. Lo que sí le ha dado resultado hasta ahora es su intención de pasar desapercibida, mimetizarse con el panorama reducido y verdoso que la rodea, sólo que, y tampoco sabe el por qué, se arrepiente de haberlo logrado. Como un aguacero de verano, sin aviso alguno, la vorágine de la violencia volvió a precipitarse sobre la aldea. El sonido de los disparos de revólver y de fusiles y las ráfaga...